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Descubren que somos lo que comemos – El Sol de México

¿Los genes determinan lo que comemos? Un nuevo estudio sugiere que sí. Los científicos realizaron un estudio en el que participaron más de seis mil adultos y en el que pudieron concluir que los genes relacionados con la percepción del gusto pueden influir en la elección de alimentos y esto, a su vez, en la salud cardiometabólica.

Julio E. Gervis de la Universidad de Tufts señaló que sabemos que el sabor es uno de los factores fundamentales de lo que elegimos comer y, por extensión, de la calidad de nuestra dieta.

Para el profesor, tener en cuenta la percepción del gusto puede ayudar a que las indicaciones nutricionales personalizadas sean más efectivas para identificar los factores que impulsan las malas elecciones de alimentos y también ayudar a las personas a aprender cómo minimizar su influencia.

Un claro ejemplo es que si las personas con una fuerte percepción amarga tienden a comer menos vegetales crucíferos, se les puede recomendar que agreguen algunas especias o quizás elijan otros tipos de vegetales que se alineen mejor con su perfil de percepción gustativa.

Para evaluar si las variantes genéticas responsables de la percepción del gusto están asociadas con la ingesta de ciertos grupos de alimentos o con factores de riesgo cardiometabólico, los investigadores utilizaron datos de estudios previos de asociación del genoma completo. El objetivo era identificar las variantes genéticas asociadas con cada uno de los cinco sabores básicos.

Los investigadores utilizaron esta información para desarrollar una nueva medida conocida como puntuación de sabor poligénico. Por ejemplo, una calificación tan alta para el sabor amargo significa que una persona puede tener una mayor predisposición genética a los sabores amargos.

El equipo de expertos también analizó las puntuaciones de sabor poligénico, la calidad de la dieta y los factores de riesgo cardiovascular de 6230 adultos. Y estos factores de riesgo incluían la circunferencia de la cintura, la presión arterial y el azúcar en la sangre.

Los datos revelaron que los genes relacionados con el sabor amargo pueden desempeñar un papel especial en la calidad de la dieta al influir en la elección de alimentos, mientras que los genes relacionados con el sabor dulce parecen ser más importantes para la calidad de la dieta y la salud cardiometabólica.

Pero el equipo también encontró que tener un puntaje de sabor poligénico umami más alto se asoció con consumir menos vegetales, especialmente rojos y naranjas, y que tener un puntaje de sabor poligénico más alto tendía a estar asociado con concentraciones más bajas de triglicéridos.

El equipo de investigadores advirtió que estos hallazgos no son necesariamente generalizables para todos, pero el líder concluyó:

«Nuestro estudio sugiere la importancia de considerar múltiples gustos y grupos de alimentos al estudiar los determinantes de los comportamientos alimentarios».

Según la agencia EFE, los resultados del estudio sugieren que los genes que determinan la percepción del gusto pueden cobrar importancia a la hora de desarrollar una orientación nutricional personalizada dirigida a mejorar la calidad de la dieta o reducir el riesgo de enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes tipo 2 y las cardiovasculares. enfermedad.

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