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Día Internacional de la Mujer – El Financiero

AMLO y Sheinbaum hicieron todo lo posible para crear miedo y evitar que la marcha del 8M tuviera una presencia significativa. Dijeron que debe haber sido extremadamente violento. Que había información de que se estaban preparando cócteles molotov, martillos, antorchas, que no se trataba de feminismo, sino de una provocación contra su gobierno y las 4T. Sheinbaum dijo que habría grupos violentos participando en la marcha, utilizando gas pimienta y artefactos para atacar a personas y empresas, según denuncian los mismos provocadores en las redes sociales, aun cuando ella respeta las demandas de las mujeres.

Todos los medios de comunicación difunden los mensajes, ya que son las autoridades federales y locales más importantes. Nada se supo de la acción del Estado para perseguir a estos grupos que habían sido identificados, así como sus instrumentos de violencia, para frenar esta posibilidad de ataques. Ni una investigación, ni un solo detenido, ni una denuncia, absolutamente nada, acompañó las denuncias de las autoridades. No se tomaron medidas para evitar la esperada violencia durante la marcha. Sólo se sembró el miedo, se plantó la duda, se planteó la advertencia y se dejó el asunto intacto.

A pesar de esta política de engaño, muchas hemos decidido salir, después de dos años de pandemia, con un aumento de la violencia intrafamiliar, mayor número de feminicidios, violaciones y agresiones a mujeres. Las mujeres han alzado la voz y no callan. Exigen acción contra todo tipo de violencia en su contra, ya sea en el trabajo, en las escuelas, hostigamiento, hostigamiento, amenazas, golpizas. La respuesta: INMUJERES sin presupuesto. Ya no hay albergues para mujeres maltratadas. Los jardines de infancia que asistían a las mujeres trabajadoras han sido cerrados. El día anterior se cerraron las escuelas de tiempo completo, donde los niños recibían alimentos y más conocimientos, mientras los padres trabajaban, en paz.

Frente a posibles pinturas de monumentos nacionales, incluido el Palacio, se levantaron vallas. Estos han sido utilizados para grafitis, pegado de carteles de desaparecidos, asesinados, violados, expresiones de solicitud de protección de las mujeres. La policía y miembros de las fuerzas armadas se han desplegado para contener la posible violencia. Todas mujeres, con una visión misógina de mujer contra mujer. Pero las mujeres no se dejaron intimidar. Desde poco antes de las 4 de la tarde y hasta las 8 de la noche, la marcha hacia el zócalo no ha parado. Con cantos, bailes, consignas y coros marcharon desde Reforma. Contingentes de diversas organizaciones feministas, pueblos, grupos de amigas, familias con niñas siguieron su camino.

La mayoría de los manifestantes eran jóvenes, alzaron la voz. Conocen sus derechos, tienen el coraje de reclamarlos, ya no callarán. Les tienen miedo, porque no tienen miedo. El relevo generacional se ha conseguido. Nosotras, que participamos sin cuotas, ni igualdad, ni delitos de violencia contra la mujer, podemos decir: ¡Hemos respetado! Por supuesto, aún queda mucho camino por recorrer para erradicar la violencia contra las mujeres y aunque AMLO no entienda esto y Sheinbaum nos traicione, seguiremos luchando por la igualdad sustantiva.

Tal es el miedo que tiene AMLO a las mujeres, que no las escucha, no dialoga, no se propone, no sabe de los maltratos, no sabe de la angustia ni de la soledad de las víctimas. Además, asume que son sus enemigos. Que quieren desestabilizar su gobierno, que hay teorías conspirativas en su contra. Cree que el feminismo es una idea neoliberal, cuando se inició en el siglo XIX, con reivindicaciones sociales y laborales, pero tiene antecedentes desde el siglo XVI.

Tu ignorancia alimenta tus miedos. Lo que no entiendes es amenazante. El mismo feminismo, que la historia, la cultura, las artes, el periodismo crítico, la economía. Y todo lo que no entiende y se opone a sus ideas dispersas e insuficientes, es contrario a algo que él llama 4T. Quiere trascender como Presidente y lo hará. Su período de destrucción marcará a México. La reconstrucción llevará años. Gobierna solo para sus seguidores, para él no existe un concepto de unidad nacional o proyecto de país. Enmascara la corrupción de su familia y amigos, sus camaradas. Está confundido por la pérdida de autoridad moral que Gertz Manero, Zaldívar y otros funcionarios públicos le han violado. Perdonar desde el púlpito y condenar a las mujeres por traidoras.

Hicieron muros, cercos, pero nos crecieron alas, como el inflable que recorrió la Ciudad de México desde el 7 de marzo, con las leyendas “Ni una más” y “10 feminicidios al día”, lanzado por una de las ONG defensoras de los derechos de las mujeres. Y así con alegría, sin miedo, con razón, las mujeres se expresaron en la capital del país, mientras AMLO se encerraba en su Palacio, sin tomar decisión alguna para satisfacer los pedidos. El problema de las mujeres, que lo resuelvan las mujeres, pensará. Pero también tenemos muchos aliados que han entendido la necesaria igualdad que nos corresponde. Así ha progresado la paridad.

La bomba explotó en la oficina de la Fiscalía y salpicó a AMLO por su defensa del abuso de poder de Gertz. Otra bomba explotó en el estadio Corregidora de Querétaro. Imágenes dantescas, brutales, que AMLO no condenó, que a veces consideró desbordantes, porque eran herencia del neoliberalismo. En cuanto al narco, sigan con abrazos y no con balas. No existe una estrategia de gobierno que aborde la violencia. AMLO da regalos y se cree cumplidor. Pero el problema es complejo, requiere programas integrales de prevención, acciones y sanciones, lo que no sucede, ni en los estadios ni en el país. Y el primer frente de muertes y ataques en este pantano son las mujeres.

Pero AMLO no lo entiende.

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