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Dios le dio un hijo a Baudelía y lo busca para dárselo

guadalajaral jalisco. – «Era un tanta tristeza haber perdido a tu primer hijo, porque fue mi primer nacimiento de mellizos. Y de repente, a la edad de treinta años que Dios me dio jose guadalupe, Yo desaparezco. Imagínate, ya eran dos, mi hijo desaparecido y su gemelo muerto.

“Si quiero tengo la dicha de poder llevarle una vela a Rafael Guadalupe, le puedo llevar una flor. Estar con él cuando voy con él, pero José Guadalupe, no. Y para mi desgracia, he aquí otra mierda que me pasó: tengo un año que se me murió un hijo de un infarto, 33 años.

«Su nombre es Davide. David murió el 9 de febrero del año pasado de un infarto. Los Angeles, California Me fortaleció, me ayudó, me dijo que encontraríamos a José y se fue. El bastardo me dejó solo. Aquí donde me ves fuerte también…».

Jose Guadalupe ha desaparecido 15 de septiembre de 2017. El miedo paralizó a Bauledia Castillo durante tres meses, pero después de su partida no dejó de buscar. Aún no. Todavía tiene miedo, pero más miedo de rendirse. Dios le dio a José Guadalupe y ella debe darle su bendición y dársela.

En 2019 conoció a Cecilia Flores, líder del grupo de investigación “Buscando Madres de Sonora”. Cecilia aprendió en Sinaloa el uso de la pala y la vara de vidente, un hierro que atraviesa la tierra y la carne debajo de la tierra, para después olerlo y si huele a muerte surge la esperanza de encontrar un hijo.

“Él ya tenía el don, ya sabía buscar. Cómo insertar el barril y una pala.. Nos enseñó, nos enseñó a oler el aire y nos enseñó a verlo. Es nuestra maestra”. Con ella aprendió la diferencia entre montículos de tierra o cómo identificar un árbol, un soplo de viento que indica la proximidad de restos humanos.

Baudelia llegó a Jalisco este 2022 con más de dos años de experiencia. Por primera vez, el grupo realizó una investigación de campo pública de las 15,967 personas reportadas como desaparecidas en la entidad que ocupa el primer lugar en México. Localizó 68 restos en Puerto Peñasco, Sonora, pero la realidad de Jalisco la entristeció.

Hay risas y juegos en medio de las búsquedas, pero la tristeza no desaparece. Cuando buscan, son hombres y mujeres de paso lento, esclavos de las montañas, con la cabeza gacha. Excavan, remueven, ven si la tierra tiene grasa y cambia de color, reconocen la diferencia entre restos humanos y animales por los poros de los huesos que excavan. Duermen donde está oscuro.

“Aprendí a llorar en los campos, en las montañas, en los cerros. Llorando mi enojo y mi rabia, mi impotencia de que ya han pasado cinco años y no puedo encontrar a mi José, pero también me siento tan tranquila cuando encuentro un tesoro y le doy ese descanso a una madre y le digo: ¡Bendito Dios, esa madre tendrá ese descanso que todavía no puedo!«.

La búsqueda comienza desde el amanecer hasta el anochecer. A las madres se les enseña a buscar, encontrar, exclamar una bendición y seguir buscando. No se detienen y caminan en las colinas y en lugares remotos. Pero en Jalisco todo está más cerca. No era necesario salir a la sierra, en Jalisco se buscan en casas o en fincas.

Entre el 21 y el 26 de febrero de 2022, las madres de Sonora, Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Nayarit, Colima y Puebla se encuentran en tres plazas públicas y ocho casas, que hasta el momento son 28 víctimas en 63 focos y aún con cuatro de las ocho casas investigadas. los datos difundidos por la Fiscalía General del Estado (FE).

Baudelia y sus acompañantes quedan impactados al desenterrar tantos cadáveres cerca de donde juegan los niños o los ancianos ven la televisión. “En un parque, en casas que sacan bolsa tras bolsa y, digo, me impresiona mucho”. Pero no dejes de mirar. Cree que se necesita más investigación de campo en Jalisco, aunque ve conflictos entre grupos de familiares de desaparecidos, está al tanto de las críticas y sabe minimizarlas.

“No nos interesan las críticas. Que hermoso es ver a todas estas madres que ya buscan sus tesoros, que ya lloran, que ya le piden a Dios que los encuentre. Bueno, cuando vemos a todas las personas, se acercan a nosotros y muchos de ellos dicen que sí, ¿cómo te sientes? Sé que seguirán buscando sus hijos y espero que Dios los ayude”.

– Nana, ¿buscas a mi padre? –

-Sí, mi amor, te estoy buscando-

-Sé que lo encontrarás-

Recordar el aliento que algunos de los cuatro hijos de José Guadalupe, permite a la abuela recordar cuando era madre y tenía a sus dos hijos en su vientre. Hasta que los dos empezaron a caminar y él ya fue padre cuatro veces, hasta el 14 de septiembre de 2017, cuando le dijo que haría un viaje a Hermosillo en Navojoa. Para pagar la concesión del taxi, decidió hacer este viaje.

“Lucho por él y mi motor de vida lo está buscando. Dale su bendición y di: «He aquí, te la doy, Padre mío». Buenos o malos son nuestros hijos, para una madre no hay hijo malo. Para una madre hay esperanza, la esperanza de encontrarlo”.

Baudelia calla porque no sabe si perdonará a los responsables de la captura de José Guadalupe, pero los bendice, no les desea el mal, porque detrás de ellos puede haber una madre que sufre por la ausencia de un hijo, como aquel que sin José le falta la mitad.

“La de arriba me hizo madre y a pesar de ser madre me dijo: ‘yo me los llevo (porque son prestados) y el día que me los lleve me los das”. Y José Guadalupe todavía es tiempo que no puedo dárselo.

“Y la bendición es como cuando se la di a Rafael Guadalupe, con el corazón roto, pero le dije: Diosito, acógelo en tu Rostro. También se lo di a David, volvió a Sonora a los dos meses. Y todavía no he podido darle la bendición a José. Para decirle: Dios aquí te lo doy«.

La fe sale en palabras con voz ronca. Es sencillo hablar, realizar investigaciones. Siempre está en alerta máxima y ha aprendido a convivir con personas que observan sus investigaciones, ya sean autoridades o civiles que pueden parecer sospechosos desde lejos. Las malas palabras son parte de su sinceridad.

Buadelia ha regresado a Sonora, sin embargo, que ella, Cecilia o la hija del líder, Milagros, ha asegurado que grupos de familiares de personas desaparecidas en Jalisco continúan con la búsqueda.

Al final de este artículo había un registro de 28 víctimas en más de 50 bolsas con restos humanos y con cuatro casas aún por revisar, pero también grupos como «Somos karey”, realizó allanamientos de campo e identificó un entierro clandestino en San Pedro Tlaquepaque.

En el barrio de Juntitas, justo al lado de la carretera que conecta a Guadalajara con Chapala, las madres han identificado otro sitio positivo de entierro clandestino, sostenido con palos y palas, tal como lo hicieron hace una semana las mujeres de Sonora.

“Agarro esa fuerza, ese coraje para seguir adelante, para poder darle descanso a una madre que aún no tengo. No me cuentes lo que pasó porque creo que el corazón de Baude está muerto. No hay alegrías».

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si dentro sonar ya sea en Jalisco o donde vayan a hacer la próxima investigación, tomarán su varita de vidente, la enterrarán bajo montículos de tierra, loza, arena del desierto, pantano, para encontrar algún indicio que los acerque a su hijo. Con las mujeres que la acompañan desde varios puntos de México y con sus propias compañeras, Baudelia vive en busca de la bendición que le falta. Esta es su fuerza.

«Somos hijas de su puta madre…»

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