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¿Feliz Día del Niño? Niños desplazados por conflictos internos; víctimas invisibles

Bendecido, Una niña de tres años, tomó la mano de su madre cuando huía de la comunidad de Guerrero Grande luego de que un grupo armado identificado con la autoridad municipal de San Esteban Atatlahuaca prendiera fuego a su casa.

La pequeña y sus hermanos no entendían lo que pasaba, sin embargo se sintieron protegidos por las cariñosas palabras que les decía su madre mientras subían los empinados senderos del monte Mixteco.

Un centenar de familias llegaron al albergue improvisado en el auditorio del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), en la ciudad de Tlaxiaco. Durante los días Benita se hizo amiga de los hijos de Mier y Terán y Ndoyonoyuji, también desplazados, porque el mismo grupo armado de Atatlahuaca los dejó sin hogar ni jardín.

En Navidad recibió un ratón de peluche, regalo que la acompañó hasta el último día de su vida. Benita, fallecida el pasado mes de marzo por desnutrición severa, según los médicos que intentaron salvarle la vida.

La niña, junto con otros 50 menores de edad, recibieron medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dirigidas al Estado mexicano, que pedían la protección de sus derechos a la vida e integridad personal, pero estas no fueron respetadas. o fueron ignorados.

Benita, 3 años, con su ratón de peluche. Murió de desnutrición severa, según los médicos que intentaron salvarle la vida.

LA INFANCIA CONMOVIDA, VIVIENDO CON MIEDO

Bernardo Rodríguez Alamilla, defensor de los derechos humanos del pueblo de Oaxaca (DDHPO) explicó que el desplazamiento forzado por conflictos políticos, sociales y territoriales; altera y transforma el desarrollo de la niñez, “ya ​​que enfrenta experiencias relacionadas con hechos violentos y delitos, así como el despojo de bienes y la pérdida de su entorno cotidiano”.

De esta forma, la Defensoría resaltó que los niños, niñas y adolescentes en situación de desplazamiento viven con miedo, rechazo, hostilidad, por lo que enfrentan un quiebre psicoemocional y sociocultural; enfrentan un empeoramiento de la marginación y la pobreza, así como el hecho de que su situación de desplazamiento los hace más propensos a ser víctimas de violaciones de derechos humanos.

Además de que por la misma situación en la que se encuentran, carecen de garantías para el ejercicio de sus derechos más básicos como son: alimentación, salud, educación, vivienda, seguridad.

Entre enero de 2011 y hasta el 20 de abril de 2022, la Defensoría del Pueblo inició 105 casos relacionados con el desplazamiento interno de personas en la entidad.

Del total de casos iniciados por la DDHPO, el ocho por ciento se inició por desplazamientos por diferencias religiosas, mientras que otro ocho por ciento fue por motivos políticos o diferencias políticas con las autoridades, y el tres por ciento estuvo relacionado con conflictos agrarios.

Siete menores de edad, hijos e hijas de familias evangélicas de Chimaltepec, Sierra Mixe, desplazados por sus creencias.

¿QUIÉN REPARA LOS DAÑOS EMOCIONALES A LOS NIÑOS?

El pueblo indígena triqui vive desde hace décadas el desplazamiento forzado y otros conflictos que han generado asesinatos, violencia continua y por supuesto afectaciones emocionales y psíquicas en niños y niñas, ¿quién soluciona este problema?, preguntó Maurilio Santiago Reyes, abogado de la Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (Cedhapi).

Los hijos de Triqui crecieron en este ambiente hostil, resultado de la indolencia de los tres niveles de gobierno, y de las diferencias aparentemente irreconciliables entre las organizaciones presentes en la zona, comentó el experto.

Ante la inminente reanudación de las clases presenciales, el Movimiento de Unificación de Lucha Triqui (MULT) ha amenazado al Instituto Estatal de Educación de Oaxaca (IEEPO) que “en caso de recepción de un niño o una niña, cuyos padres pertenecen a su contraparte, el Movimiento de Unificación y Lucha Independiente Triqui (MULTI), originaria de la comunidad de Tierra Blanca, municipio de Santiago Juxtlahuaca, habrá un conflicto mayor, que incluso la llevaría a la muerte”. A la fecha, son tres los ciclos escolares en los que se ha mantenido esta amenaza, privando a los menores del derecho a la educación.

FALTA DE ESTADÍSTICAS Y DATOS OFICIALES

Juan Martín Pérez García, coordinador de Tejiendo Redes Infancia señaló que faltan estadísticas y cifras oficiales sobre desplazados internos tanto a nivel estatal como nacional, lo que hace complejo el estudio y evaluación del fenómeno, además de los pocos datos estadísticos que existen. falta diferenciación por edad, sexo, género, origen étnico o idioma, “lo que podría facilitar una atención más adecuada a las personas desplazadas”.

Las causas del desplazamiento forzado pueden ser diversas: desastres naturales, conflictos agrarios, crimen organizado, conflictos sociales, distribución de recursos económicos, problemas intercomunitarios, decisiones asamblearias sobre temas religiosos.

Es fundamental que el Estado establezca mecanismos legales e institucionales que brinden asistencia inmediata, humanitaria y basada en los derechos humanos a las personas desplazadas internas, pero especialmente a aquellas que se encuentran en una situación más vulnerable, como los niños, niñas y adolescentes.

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EL MAESTRO FRANCISCO TOLEDO, HA DADO BECAS A NIÑOS DESPLAZADOS DE LOXICHA, SIERRA SUR

En 1996, la Policía Estatal Mexicana y la persecución militar del Ejército Revolucionario del Pueblo (EPR) en las comunidades zapotecas del municipio de San Agustín Loxicha provocó detenciones masivas, ejecuciones y el desplazamiento de decenas de familias en la ciudad de Oaxaca.

Por aquellos años, finales de los 90 y principios del nuevo siglo, era común ver a niños y niñas, hijos de presos o asesinados, deambulando por el zócalo, la Alameda de León y las calles del Casco Antiguo, preguntando por unas monedas.

Muchos de ellos no tenían partida de nacimiento y ni siquiera habían sido bautizados en el catolicismo. Fue así que un grupo de activistas y algunos periodistas se organizaron para inscribir a los niños y niñas en el registro civil y también para recibir sus aguas bautismales.

En el bautizo masivo, uno de los padrinos fue el pintor juchita Francisco Toledo. Aunque convencerlo no fue fácil, pues evitaba este tipo de ceremonias, fiel a su particular personalidad, más aún cuando estaba totalmente alejado de la religión.

Pero no todo quedó ahí, con la venta de sus obras de arte, pues Toledo estaba ayudando económicamente a las familias desplazadas y tenía como becarios a niños y niñas, para que pudieran iniciar o continuar su educación básica.

* bb

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